Se Tenía que Decir
Tráfico de bebés en Juárez: la red criminal protegida por Cruz Pérez Cuéllar y blindada por el poder judicial de la 4T

La frontera vuelve a estremecerse con un caso que une todos los elementos de la impunidad: crimen organizado, complicidad municipal y protección judicial.
Bajo la administración del narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar, en Ciudad Juárez ha operado una red de tráfico de bebés vinculada a La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez. Esta organización no solo engañaba a mujeres embarazadas, sino que las sometía a cesáreas ilegales, muchas veces mortales, para luego vender a los recién nacidos a parejas estadounidenses por hasta 250 mil pesos.
Así operaba la red de horror
La pieza clave era Martha Alicia “N”, conocida como “La Diabla”. Según información revelada por el periodista Luis Chaparro con base en agencias de investigación en Texas, La Diabla recibía órdenes desde el Cerefeso No. 3 de Juárez, donde los líderes de la red —su hijo y su esposo— se encontraban presos.
Su labor consistía en reclutar mujeres en los últimos meses de embarazo con falsas promesas de empleo en el narco: como vendedoras, halconas o lavadoras de dinero. Pero al llegar a domicilios particulares eran amagadas y sometidas a intervenciones quirúrgicas sin control sanitario.
Muchas víctimas murieron durante las cesáreas clandestinas y fueron sepultadas en el mismo lugar. Investigaciones apuntan a una conexión con el crematorio clandestino Plenitud, donde se habrían ocultado restos de estas mujeres.
“Una imagen bastante sensible, bastante delicada, es la que nos compartieron los investigadores, donde se ve uno de los restos inhumados con una abertura a la altura del abdomen que sería prácticamente esa cesárea rudimentaria”, detalló Chaparro.
El negocio de los recién nacidos
Los bebés eran vendidos hasta en 250 mil pesos a parejas estadounidenses, quienes eran citadas en Juárez para realizar las entregas. Este modelo evitaba el riesgo de trasladar a los menores fuera del país y facilitaba la operación del crimen organizado en la frontera.
De acuerdo con los investigadores, este modus operandi es reciente, pero va en aumento, y no se ha desmantelado a pesar de la detención inicial de La Diabla.
La liberación escandalosa
El 8 de septiembre de 2025, lo que parecía un golpe al crimen se transformó en un escándalo judicial. En una audiencia a puerta cerrada, un juez de control del Distrito Judicial Morelos determinó que “no había pruebas suficientes” para vincular a proceso a Martha Alicia.
Con un auto de no vinculación, ordenó su liberación inmediata, pese a las investigaciones en curso por feminicidio y tráfico de menores con fines de comercialización.
La Fiscalía ha documentado al menos un caso confirmado de entrega de un bebé, y sospecha de más víctimas ocultas. Pero ahora, con La Diabla libre, los procesos quedaron en suspenso.
La cadena de complicidad: del municipio al poder judicial
Este caso desnuda la estructura de impunidad que sostiene al crimen en Juárez:
- Cruz Pérez Cuéllar, señalado como protector del narco y tolerante con la expansión de La Línea.
- Una policía municipal infiltrada, que facilita casas de seguridad y sepulturas clandestinas sin investigar.
- Y ahora, el poder judicial de la 4T, que garantiza con resoluciones exprés la libertad de quienes operan las redes más atroces.
El resultado: el tráfico de bebés sigue operando bajo la sombra del narco y la complicidad de quienes deberían proteger a las mujeres de Juárez.