Se Tenía que Decir
“Primero los pobres”… de Cuba: el cinismo de Morena al que se suma Cruz Pérez

El problema no es Cuba. El problema es Morena. La misma maquinaria que en México se llena la boca con “primero los pobres” hoy pide dinero en cuenta bancaria para sostener a un régimen extranjero, mientras aquí deja ciudades enteras —como Juárez— hundidas en baches, basura, oscuridad e inseguridad.
Cruz Pérez Cuéllar ya confirmó que se sumará “de manera privada” a la colecta promovida por Andrés Manuel López Obrador a través de una asociación civil. El alcalde lo vende como “solidaridad histórica”. La ciudad lo lee como lo que es: la foto moral para tapar el abandono doméstico.
El mecanismo: una cuenta Banorte y una A.C. “exprés”
AMLO pidió abiertamente que se deposite en la cuenta Banorte 1358451779 de la asociación civil Humanidad con América Latina para comprar “alimentos, medicinas, petróleo y gasolina”.
Ese diseño es el escándalo en sí mismo: no es un mecanismo humanitario internacional con auditoría independiente; es una colecta por cuenta bancaria con rubros altamente sensibles, incluyendo combustibles.
La polémica escaló porque, según reportes, la A.C. fue constituida poco antes de la convocatoria (se habla de días, no de años), lo que disparó dudas sobre trazabilidad y control.
“Fiscalizada” no significa “confiable”
El oficialismo salió a apagar el fuego con un argumento: “la asociación está autorizada por el SAT”. Distintos medios reportan que Humanidad con América Latina fue autorizada como donataria recientemente y aparece en listados del SAT.
Ese punto no resuelve lo esencial: el SAT autoriza recibir donativos, no garantiza que la operación sea transparente en su ejecución logística ni que el dinero llegue “directo al pueblo”. La pregunta sigue viva: ¿quién administra, quién compra, con qué proveedores, con qué facturas, con qué evidencia de entrega?
Una columna nacional lo dijo sin rodeos: el trato “VIP” a la A.C. debería ser escándalo y el dinero podría terminar sosteniendo al gobierno cubano, no al ciudadano cubano.
El antecedente que revienta la narrativa: “ayuda” que terminó en venta
Aquí se rompe el discurso moral. Reportajes recientes documentaron que productos enviados desde México como “ayuda humanitaria” aparecen a la venta en tiendas controladas por el Estado/sector militar en Cuba y en moneda dura (dólares), lejos del acceso del cubano promedio.
El régimen, por supuesto, niega y habla de “intoxicación” informativa. El Universal recogió esa postura oficial cubana frente al señalamiento.
La lectura es brutal: aunque exista ayuda, el régimen controla la cadena, define distribución y puede convertir “donación” en mercancía. El pueblo recibe discurso; el aparato recibe oxígeno.
La hipocresía de Morena en clave Juárez
Morena pretende que México se vista de santo internacional mientras ignora su propia casa.
Juárez no necesita gestos simbólicos hacia fuera. Juárez necesita un alcalde que gobierne aquí: pavimento, alumbrado, recolección, seguridad, drenaje, agua, prevención. Esa es la verdadera solidaridad: cumplir con tu pueblo antes de pedirle que financie causas externas por cuenta bancaria.
El gesto hacia Cuba, en este momento político, funciona como lo que Morena domina: propaganda moral. Se suben al pedestal del “humanismo” mientras se desentienden del ciudadano real que pisa baches, ve basura acumulada y camina en penumbra.
El punto que nadie quiere decir en voz alta
La colecta no es inocente porque llega en un año preelectoral y se empuja como identidad ideológica. Lo que se pide no es ayuda en especie trazable con un canal humanitario robusto; se pide dinero, en una cuenta, administrada por una A.C. recién colocada en el tablero público.
México puede ser solidario. Morena no puede usar la solidaridad como coartada.
Para llevar…
Morena pide donativos para Cuba mientras descuida a México. AMLO llama a depositar en una cuenta Banorte de la A.C. Humanidad con América Latina para comprar incluso petróleo y gasolina.
La A.C. es reciente y el “aval del SAT” no sustituye auditoría ni trazabilidad.
Reportajes documentan que parte de la ayuda mexicana terminó en venta en tiendas estatales/militares en Cuba, mientras el régimen lo niega.
El grito es uno: primero México, primero Juárez. Solidaridad sí; cheques en blanco para dictaduras, no.