Morena vs. Morena

Morena vs. Morena | Corral retoma nómina secreta de Cruz entregada por César Duarte

Javier Corral volvió a sacar del cajón la vieja acusación de la “nómina secreta” de César Duarte contra Cruz Pérez Cuéllar. No descubrió nada nuevo: el expediente de los 2.5 millones de pesos es público desde 2020 y el desafuero fue rechazado en 2021. Lo nuevo es la guerra. El exgobernador amenaza ahora con no apoyar a Cruz, llamar a la abstención e incluso abandonar Morena si su viejo adversario termina como candidato a gobernador.

La guerra interna de Morena por Chihuahua ya perdió cualquier apariencia de unidad.

Javier Corral Jurado volvió a lanzarse contra Cruz Pérez Cuéllar, desempolvando uno de los expedientes políticos más conocidos de Chihuahua: la acusación de que el entonces senador habría recibido 2.5 millones de pesos de recursos públicos durante el Gobierno de César Duarte.

Pero que nadie se confunda.

Corral no acaba de descubrir la “nómina secreta”.

Ese expediente tiene años circulando, fue investigado públicamente, llegó hasta la Cámara de Diputados y fue utilizado por la Fiscalía de Chihuahua durante el propio Gobierno de Corral para intentar desaforar a Pérez Cuéllar.

Lo verdaderamente nuevo es otra cosa:

Corral decidió utilizarlo otra vez como munición para tratar de cerrarle a Cruz el camino hacia la candidatura de Morena en 2027.

Los 2.5 millones no son noticia nueva

En diciembre de 2020, la Fiscalía General del Estado solicitó formalmente a la Cámara de Diputados iniciar un procedimiento de declaración de procedencia contra Pérez Cuéllar.

La autoridad estatal lo señalaba por su presunta participación en la denominada “nómina secreta” de César Duarte y buscaba proceder por los posibles delitos de encubrimiento por receptación y promoción de conductas ilícitas.

El expediente atribuyó a Pérez Cuéllar seis presuntas entregas de dinero por un total de 2.5 millones de pesos.

Es decir, no estamos frente a una revelación de septiembre de 2026.

Estamos frente a un expediente público desde hace casi seis años.

Y también existe otra parte de la historia que debe decirse completa.

El 28 de abril de 2021, la Sección Instructora de la Cámara de Diputados determinó que no había lugar a proceder penalmente contra Pérez Cuéllar, al considerar que las constancias presentadas no aportaban elementos suficientes para acreditar su probable responsabilidad. Posteriormente quedó concluido el procedimiento de desafuero.

Por tanto:

Cruz fue acusado, pero no fue desaforado ni aquella acusación terminó entonces en una sentencia penal en su contra.

El expediente político, sin embargo, nunca desapareció.

Corral se pone otra vez la toga

Ahora Javier Corral pretende colocarse nuevamente en el papel de gran fiscal anticorrupción de Chihuahua.

El mismo personaje que en La Verdad a Gritos hemos señalado reiteradamente como uno de los impresentables de la política chihuahuense, hoy invoca los principios morales de Morena para intentar detener a Pérez Cuéllar.

El 26 de agosto aseguró que convertir a Cruz en candidato sería una “contradicción monumental” debido a las 48 denuncias y procedimientos que, según el recuento que ha difundido, están relacionados con la administración municipal de Ciudad Juárez.

Corral incluso apeló al criterio expresado por Claudia Sheinbaum sobre exigir trayectorias intachables a quienes aspiren a cargos de elección popular.

Curiosa preocupación por la pureza política.

Pero que Corral sea un impresentable no convierte automáticamente en falsas las acusaciones contra Cruz.

Y ahí está precisamente el problema para Morena.

Lo nuevo: amenaza con reventar la candidatura

Este jueves 3 de septiembre el pleito escaló.

El País documentó que Corral ya no se limita a cuestionar públicamente a Pérez Cuéllar.

El senador aseguró que considera a Cruz políticamente ligado al viejo grupo duartista y sostuvo que otros seis años bajo esa lógica, ahora encabezados por Morena, representarían una contradicción con el discurso anticorrupción del partido.

Pero soltó algo todavía más grave.

Si Cruz obtiene la candidatura, Corral asegura que no lo apoyará.

Más aún:

dice que llamaría a la abstención.

Y tampoco descarta abandonar Morena.

“Cruz está atado indisolublemente a Duarte y María Eugenia”, declaró Corral a El País, que documentó la ruptura abierta dentro del partido.

Ahí está la verdadera actualización.

Ya no estamos viendo únicamente fuego amigo.

Estamos viendo a un senador de Morena amenazar con sabotear electoralmente al propio candidato de Morena si el elegido no es de su agrado.

Las 48 denuncias que Corral usa como garrote

A la vieja nómina de Duarte, Corral agregó ahora el recuento de 48 denuncias, quejas y procedimientos vinculados con la gestión y actividad política de Pérez Cuéllar.

El listado, atribuido originalmente a una investigación de Canal 28 y posteriormente difundido por otros medios, contabiliza:

  • 12 ante la Fiscalía Anticorrupción del Estado
  • 29 ante el Instituto Estatal Electoral
  • 4 ante el Instituto Nacional Electoral
  • 2 ante la Contraloría Municipal de Juárez
  • 1 ante la Fiscalía General de la República

Entre los señalamientos aparecen asuntos relacionados con contrataciones, adquisiciones, uso de recursos públicos, fiscalización electoral, promoción personalizada y otras posibles irregularidades.

Hay que hacer una precisión indispensable:

48 denuncias o procedimientos no equivalen a 48 delitos demostrados.

Hay expedientes de distinta naturaleza, varias son controversias electorales y la existencia de una denuncia no demuestra por sí misma responsabilidad penal.

Pero políticamente el número pesa.

Y Corral lo sabe.

Y el expediente continúa creciendo

Además de los asuntos anteriores, el pasado 27 de julio los exalcaldes juarenses Ramón Galindo y Gustavo Elizondopresentaron ante la Fiscalía Anticorrupción una nueva denuncia relacionada con el contrato para el arrendamiento de ocho máquinas barredoras.

Los denunciantes señalaron un monto de 105.6 millones de pesos y pidieron investigar posibles delitos de peculado y uso indebido de facultades.

Son acusaciones que deberán ser investigadas y demostradas por las autoridades; Pérez Cuéllar ha rechazado los señalamientos realizados en su contra.

Pero mientras Cruz recorre Chihuahua vendiendo su administración de Juárez como carta de presentación para gobernar el estado, sus adversarios están construyendo una montaña política con cada expediente acumulado.

Y ahora uno de quienes encabezan esa ofensiva está dentro de su propio partido.

Morena contra Morena

Aquí está la ironía.

Durante meses Morena quiso proyectar una fotografía de unidad entre Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez mientras ambos recorrían Chihuahua buscando la candidatura.

Esa fotografía terminó hecha pedazos.

Corral respalda políticamente al grupo de Andrea Chávez y se convirtió abiertamente en uno de los principales obstáculos internos para Pérez Cuéllar. Mientras tanto, la dirigencia nacional intenta contener una ruptura precisamente cuando está por definir quién encabezará el proyecto para arrebatarle Chihuahua al PAN en 2027.

Y el espectáculo resulta difícil de ignorar.

Un impresentable acusando a otro compañero de partido de no cumplir con la pureza moral de Morena.

Corral puede ponerse todas las togas que quiera.

Atacar a Cruz no lo convierte automáticamente en referente de honestidad ni borra su propia historia política.

Pero tampoco sirve desacreditar al mensajero para hacer desaparecer los expedientes del destinatario.

Los 2.5 millones de la nómina secreta existían como acusación mucho antes de esta pelea.

Las 48 denuncias y procedimientos tampoco nacieron esta semana.

Lo nuevo es que Morena dejó de esconder la guerra.

Para llevar…

Javier Corral no descubrió que Cruz Pérez Cuéllar fue señalado dentro de la nómina secreta de César Duarte.

Eso lo sabe Chihuahua desde 2020.

La Fiscalía lo acusó de recibir 2.5 millones de pesos, solicitó retirarle el fuero y llevó el expediente hasta la Cámara de Diputados.

El desafuero fue rechazado en 2021 porque los legisladores determinaron que no existían elementos suficientes para acreditar su probable responsabilidad.

Fin de la novedad jurídica.

La novedad política es mucho más sabrosa:

Corral está utilizando aquel viejo expediente para intentar tumbar a Cruz desde dentro de Morena.

Ya dijo que no lo apoyaría.

Ya dijo que llamaría a la abstención.

Y ya dejó abierta incluso la posibilidad de abandonar el partido si Pérez Cuéllar recibe la candidatura.

Así que el problema para Morena ya no son solamente Cruz, Corral o Andrea.

El problema es explicar cómo piensa salir unido de una contienda donde sus propios integrantes se están acusando públicamente de representar aquello que la 4T juró combatir.

Y aquí conviene no comprar ninguna estampita de santo.

Corral no se vuelve presentable por atacar a Cruz.

Pero Cruz tampoco puede hacer desaparecer sus expedientes simplemente porque quien los desempolva sea Corral.

Que se despedacen. Los documentos seguirán ahí cuando terminen.

Interesante

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