Morena vs. Morena

Morena se deslinda de Corral en Chihuahua: cuando el senador estorba, “no representa al movimiento”

La dirigencia estatal de Morena en Chihuahua salió a trazar una raya que, en términos políticos, significa una sola cosa: control de daños.

La presidenta estatal Brighite Granados declaró que el senador Javier Corral “no forma parte” de Morena, por lo tanto sus declaraciones no representan la postura oficial del movimiento. Añadió que el partido no coincide con sus señalamientos y remató con el libreto conocido: las candidaturas se definirán mediante encuestas.

Ese deslinde no aparece en el vacío. Llega en medio de una disputa abierta que toca la sucesión rumbo a 2027 y, sobre todo, en un punto donde Corral se metió directo con uno de los aspirantes más polémicos del partido: Cruz Pérez Cuéllar.

Lo que detonó el deslinde: Corral vs Cruz

De acuerdo con Norte Digital, Brighite Granados acusó a Corral de “calumniar” a Cruz Pérez después de que el senador lo señalara como “representante” del “maruduartismo” y “operador” del exgobernador César Duarte.

La dirigente no solo rechazó la acusación: volvió a subrayar que Corral no es militante del partido, incluso cuando llegó al Senado postulado por Morena.

El mensaje implícito es contundente: sirves para ocupar un escaño, pero no para hablar por el partido cuando tu discurso incomoda el tablero local.

La contradicción que Morena intenta esconder

Morena dice: “Corral no nos representa”.
La realidad pública dice: Corral está en el Senado bajo siglas de Morena.

Esa ambigüedad es exactamente lo que enciende la sospecha: el partido no está corrigiendo el fondo del problema; está administrando el costo. En la práctica, el movimiento aplica una regla utilitaria:

Cuando suma, se tolera; cuando estorba, se desconoce.

Una vieja guerra que regresó con nuevo uniforme

El choque no es nuevo. Norte Digital recuerda que ambos, Corral y Cruz, vienen del PAN y arrastran una disputa desde 2012 por la candidatura al Senado; volvieron a encontrarse en 2016, ya en trincheras distintas (Corral por el PAN; Cruz por Movimiento Ciudadano). Después Cruz se sumó a Morena y ganó la alcaldía de Juárez; Corral llegó al Senado postulado por el mismo partido.

Ese historial explica por qué la dirigencia prende alarmas: cuando las heridas viejas reaparecen en plena sucesión, el partido no ve debate; ve fractura.

La palabra mágica: “encuestas”

Brighite insistió en que la candidatura se definirá por encuesta.

En el papel suena democrático. En la política real, “encuesta” suele funcionar como paraguas para tres cosas:

  1. medir,
  2. operar,
  3. legitimar el acomodo final.

El deslinde de Corral confirma que Morena está entrando a la fase donde ya no cuida principios: cuida el tablero.

Para llevar…

Morena Chihuahua se deslinda de Javier Corral con una frase quirúrgica: “no representa al movimiento”. El fondo es más corrosivo: el partido no corta por ética, corta por conveniencia. Corral sirve cuando aporta estructura o narrativa; estorba cuando mete ruido en la sucesión o golpea a un aspirante clave. Quien crea que esto es unidad se está comprando una casa de naipes: lo que viene es guerra interna con disciplina selectiva.

Interesante

Exit mobile version