Morena vs. Morena
Loera pide a Conagua revisar “libre alumbramiento” en Chihuahua y acusa a Alex LeBarón y Brenda Ríos: agua, poder y guerra interna en Morena

El senador morenista Juan Carlos Loera llevó al Senado una denuncia que toca una de las venas más sensibles del estado: el agua. En la Comisión de Recursos Hídricos e Infraestructura Hidráulica, Loera pidió a Conagua revisar a fondo el otorgamiento de constancias de libre alumbramiento en Chihuahua y señaló al exdelegado de Conagua Alex LeBarón y a Brenda Ríos (exdelegada de Semarnat) por presuntas irregularidades que habrían favorecido la sobreexplotación de acuíferos.
El legislador sostuvo que entre 2010 y 2018 se otorgaron miles de autorizaciones que habrían permitido la extracción intensiva en la zona noroeste, impactando municipios como Ascensión, Casas Grandes y Galeana, y preguntó si ese cúmulo de constancias será regularizado con el nuevo marco normativo.
El mensaje es explosivo porque conecta tres capas que hoy ya chocan en Chihuahua:
- la crisis hídrica real,
- el desorden histórico en permisos/constancias,
- la pelea política (y sí, también interna) por el control del relato rumbo a 2027.
Qué es el “libre alumbramiento” y por qué es una mina política
El “libre alumbramiento” es una figura histórica en México: el propietario puede extraer aguas del subsuelo, pero el Estado puede regular, vedar o suspender cuando hay interés público o afectación a otros aprovechamientos. Conagua tiene acuerdos de suspensión y regulación en múltiples acuíferos y un marco técnico-jurídico para ello.
En Chihuahua, el tema se volvió incendiario porque el libre alumbramiento y sus constancias han sido asociados con sobreexplotación, expansión agrícola intensiva y conflictos regionales.
Una investigación de 2020 documentó cómo, en el desierto de Chihuahua, el registro de pozos y las constancias (conocidas como “folio 8” en ese contexto) se convirtieron en una puerta para disputas y presuntas prácticas de tráfico de influencia.
El contexto que le da peso: Conagua ya revisa sobreconcesión e irregularidades
Loera no está hablando en un vacío. En marzo de 2026, El Heraldo de Chihuahua (OEM) reportó que Conagua realiza una revisión a fondo de acuíferos en el estado por detección de sobreconcesión e irregularidades; el reporte menciona la existencia de 30,484 concesiones, además de constancias de libre alumbramiento, lo que complica la administración del recurso.
Ese dato es clave: el terreno institucional ya está abierto para auditoría técnica y legal.
Lo que Loera acusa: constancias irregulares, extracción acelerada y “legalización” posterior
En su intervención, Loera advirtió que el otorgamiento de constancias entre 2010–2018 habría contribuido al deterioro hídrico y ecológico y alertó sobre la perforación acelerada de pozos en comunidades menonitas del norte, con la percepción de que después podrían “regularizar” esas extracciones.
Aquí hay dos lecturas simultáneas:
- Técnica: si hay acuíferos sobreexplotados, el Estado debe revisar títulos, constancias y volúmenes reales.
- Política: cuando se menciona “regularización” se abre la caja de Pandora: ¿quién obtiene excepciones, quién pierde, quién paga el costo social?
El blanco: Alex LeBarón y Brenda Ríos, un señalamiento que ya venía calentándose
Los nombres no salieron de la nada. En 2025, SinEmbargo publicó un reportaje sobre irregularidades y señalamientos en torno al control del agua, mencionando a Alex LeBarón y a Brenda Ríos en el contexto de redes políticas/administrativas del pasado y acaparamiento/beneficios.
Además, El Diario de Chihuahua registró la defensa pública de Brenda Ríos frente a acusaciones, cuando ella dijo que la estaban acusando de hechos de hace una década y negó señalamientos de concesiones ilegales en su periodo.
En 2025 también se reportó un choque mediático Loera vs Brenda Ríos por el tema del agua, donde él la acusa por su paso por Semarnat y ella lo responde desde el terreno político.
O sea: esto ya era guerra. Lo de esta semana es el paso a una ofensiva formal desde el Senado hacia Conagua.
La pregunta incómoda: ¿denuncia con dientes o guerra de narrativa?
Aquí es donde ponemos el colmillo: el agua no es “tema”. Es poder.
La denuncia de Loera puede leerse como:
- una exigencia real de auditoría a constancias/pozos/acuíferos, o
- un golpe político para reordenar lealtades y cargar culpas hacia actores específicos, en un momento donde Morena Chihuahua trae fracturas abiertas y precampañas de facto.
Ambas cosas pueden coexistir.
Qué tendría que pasar para que no sea puro show
Si Loera quiere que esto no se quede en palabrerías, la ruta crítica es:
- Que Conagua publique qué universo de constancias se revisa (años, acuíferos, criterios).
- Cruce con REPDA y registros oficiales de derechos y volúmenes.
- Auditoría de pozos/ubicación/volumen real vs papel, con sanciones.
- Transparencia de quién gestionó, quién firmó, quién se benefició.
- Que el Estado deje de fingir: si hay sobreexplotación, no se regulariza el saqueo, se corrige.
Para llevar…
Loera abrió un frente fuerte al pedir a Conagua revisar el “libre alumbramiento” y acusar a Alex LeBarón y Brenda Ríos de presuntas irregularidades.
La denuncia cae sobre un terreno ya en revisión: Conagua detectó sobreconcesión e irregularidades en acuíferos de Chihuahua.
El reto es simple: si esto se queda en golpe mediático, será solo guerra interna. Si se convierte en auditoría real con expedientes, puede abrir una purga histórica en el manejo del agua en el estado.