Se Tenía que Decir
La historia está por repetirse: Juárez grita auxilio por la violencia

A 15 años del 2010, cuando Juárez fue la ciudad más violenta del mundo, la crisis de seguridad regresa. Hoy la complicidad del narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar y de su policía municipal con el crimen organizado revive el miedo de miles de familias.
La noche del 15 de septiembre de 2010, los juarenses dieron el Grito de Independencia en medio de un toque de queda impuesto por la violencia. El entonces alcalde José Reyes Ferriz tuvo que dar el Grito dentro del salón de Cabildo, solo, con las puertas cerradas y bajo fuerte resguardo.
Ahora, la crisis de seguridad revive esos fantasmas: la complicidad del narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar y de su policía municipal con el crimen organizado pone en riesgo la vida de todos los juarenses.
En 2010, Juárez cerró con 3 mil 116 homicidios, la cifra más alta de su historia, con jornadas de hasta 20 asesinatos en un solo día. La ciudad fue considerada la más violenta del mundo y la sensación de indefensión lo impregnaba todo. Hoy Juárez enfrenta lo mismo: asesinatos, feminicidios, narcotráfico, secuestros, trata, extorsiones. Todo apunta a que los juarenses vuelvan a revivir aquella pesadilla.
El cronista José Eduardo Borunda lo recuerda como uno de los años más difíciles, aunque no esté escrito en la historia oficial de la ciudad.
“El 2010 fue un año muy difícil. Se sumaron las muertes de 2007, 2008 y 2009. La carga emocional negativa entre la población se acentuó. Salir a la calle era un riesgo, recibíamos llamadas de amenazas, muchos estuvimos a punto de emigrar”, relató.
Seguridad inexistente
El contexto institucional de 2010 contrasta con el actual. Entonces, la policía municipal no estaba al servicio del crimen organizado; bajo presión, los titulares de seguridad decidieron renunciar.
Ese año, el director de Seguridad Pública Municipal, Roberto Orduña Cruz, dejó el cargo en febrero tras amenazas del narco que incluían asesinar a un agente cada 48 horas. En su lugar llegó Laurencio Rodríguez Contreras, teniente coronel de artillería, quien asumió en octubre de 2010.
Hoy la situación es distinta: el actual secretario de Seguridad Pública Municipal, César Omar Muñoz Morales, que en aquellos años era agente de la Fiscalía General del Estado, lamentaba entonces la violencia. Pero hoy, lejos de actuar, mantiene a la corporación infiltrada por oficiales que sirven como sicarios y escoltas del narco.
Muñoz, que alguna vez estuvo al servicio de la ciudadanía, ahora está al servicio del narco, por instrucción del narcoalcalde Pérez Cuéllar.
La pregunta resuena entre los juarenses:
¿resistirá Juárez otra crisis de seguridad como la de 2010?