Se Tenía que Decir
Juárez, foco rojo de desaparición forzada: Salvador Salazar

Ciudad Juárez sigue siendo epicentro de la tragedia nacional: más de 4 mil desapariciones forzadas se contabilizan desde 2008 hasta inicios de 2024. Así lo expuso Salvador Salazar Gutiérrez, doctor en Estudios Científico-Sociales, al advertir que el fenómeno no solo persiste, sino que se intensifica.
“Es importante que estos casos de desaparición forzada se entiendan como aquellos donde hay participación del crimen organizado, en complicidad o aquiescencia con el Estado, lo que favorece que una persona sea desaparecida. Sigue siendo un escenario complicado”, señaló el académico.
Narcomenudeo y complicidad municipal
Salazar ejemplificó con el caso más reciente: la desaparición de dos jóvenes reportada apenas ayer. Subrayó que, en los últimos años, las desapariciones en Juárez están estrechamente vinculadas al narcomenudeo:
“Sobre todo en los últimos años está muy vinculado al tema del narcomenudeo aquí en Juárez, en la región norte, en municipios como Ascensión, Casas Grandes”, explicó.
El académico alertó que, más allá de las estadísticas, hay un patrón claro: el narco se aprovecha del vacío institucional y, bajo la complicidad del narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar y su policía municipal, los juarenses se han convertido en presa del crimen por distintos fines: pedir rescate, reclutarlos, tratarlos como mercancía en redes de trata de personas, o incluso para la venta ilegal de órganos.
Una herida abierta desde 2008
El registro de desapariciones refleja una dinámica constante: más de 4 mil casos vigentes hasta principios de 2024, que han fragmentado a miles de familias en Juárez y la región.
“Estamos hablando del 2008 al 2023 y son registrados 4 mil casos que están vigentes a finales de principios del 2024”, detalló Salazar Gutiérrez, al señalar que son denuncias establecidas ante las autoridades y que permanecen sin justicia.
El peor momento de la desaparición forzada
Para el académico, Juárez no dejó atrás su pasado sangriento; al contrario, lo intensificó.
“Uno podría pensar que la mayoría fueron en la época del Operativo Conjunto Chihuahua, entre 2008 y 2013; sin embargo, los datos muestran que hoy el número aumenta de manera exponencial”, advirtió.
La explicación es contundente: el narcomenudeo crece, protegido por las propias autoridades municipales. Mientras Cruz Pérez Cuéllar asegura que la policía trabaja bien, la realidad demuestra que lo hace, sí, pero al servicio del crimen organizado.