Se Tenía que Decir

Gardeno: la inundación que destapa cinco años de excusas y omisiones del gobierno de Cruz Pérez Cuéllar

Hasta 300 viviendas afectadas, un dique desbordado y vecinos que aseguran haber pedido atención desde 2021. La emergencia en Gardeno exhibe una deuda de infraestructura que atravesó la administración de Cruz Pérez Cuéllar. En Cabildo, los funcionarios intercambiaron reproches mientras las familias exigían soluciones.

Las lluvias inundaron Gardeno, pero el problema venía de mucho antes.

Los vecinos de este sector de Ciudad Juárez aseguran que desde 2021 advirtieron al Gobierno Municipal sobre los riesgos del dique y la necesidad de obras de drenaje pluvial. Cinco años después, el agua entró a las viviendas, arrastró pertenencias y dejó al descubierto una infraestructura incapaz de contener las precipitaciones.

Según Protección Civil, entre 250 y 300 viviendas del conjunto habitacional registraron afectaciones de distinta gravedad. En algunas zonas, particularmente Alegro, el agua alcanzó casi un metro de altura.

La emergencia ocurrió después de lluvias extraordinariamente intensas que afectaron numerosos sectores de Juárez. Sin embargo, la magnitud de la tormenta no elimina las preguntas sobre las advertencias previas y las medidas de prevención.

Cinco años de advertencias

Cruz Pérez Cuéllar llegó a la Presidencia Municipal en septiembre de 2021.

Ese mismo año, según los habitantes, comenzaron las solicitudes formales para atender las deficiencias del sistema de captación y desagüe.

El problema continuó durante su administración y las advertencias no cesaron. Los vecinos afirman que todavía un mes antes de la inundación solicitaron mantenimiento al dique.

Lo ocurrido el pasado fin de semana obliga a preguntar qué seguimiento recibieron esos oficios, qué intervenciones se realizaron y por qué no se consiguió una solución permanente.

El propio Gobierno Municipal reconoció que el dique Gardeno fue rebasado y que una barda colapsó parcialmente, permitiendo el ingreso de grandes cantidades de agua a los fraccionamientos.

El agua terminó entrando donde las familias habían advertido que podía entrar.

Del desastre al pleito de Cabildo

El miércoles 28 de octubre, residentes de Gardeno, Alegro y Natura acudieron a la Presidencia Municipal acompañados por la diputada panista Xóchitl Contreras.

La intención declarada era exigir atención urgente, limpieza, desazolve y obras que evitaran nuevas inundaciones.

Pero la sesión de Cabildo terminó convertida en un intercambio de acusaciones entre Contreras y el alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel.

La legisladora cuestionó la respuesta municipal y denunció que las motobombas enviadas por el Ayuntamiento habían sido retiradas antes de concluir los trabajos. También señaló que personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento intervino para desalojar el agua.

Ortiz Orpinel respondió que el fraccionamiento había sido autorizado por gobiernos anteriores en una cuenca naturalmente inundable. Además, reprochó a la oposición sus decisiones presupuestales y acusó a la diputada de politizar la tragedia.

Unos reclamando, otros justificándose y los damnificados exigiendo que dejaran de pelear.

La presencia de Xóchitl Contreras no resuelve el problema, como tampoco lo hace culpar a administraciones anteriores.

Si el fraccionamiento fue autorizado en una zona de riesgo, corresponde explicar quién permitió su desarrollo y qué hicieron los gobiernos posteriores para proteger a sus habitantes.

Bombas, limpieza y ninguna fecha para la solución

El Municipio informó que desplegó equipos de bombeo, maquinaria y cuadrillas para retirar agua y escombros. También anunció coordinación con la JMAS y la Conagua.

Son medidas necesarias para atender la emergencia.

Pero sacar el agua de las calles no equivale a resolver las causas de una inundación.

Al concluir el encuentro, Ortiz Orpinel ofreció mesas de trabajo y evaluaciones técnicas, pero evitó comprometer una fecha para solucionar definitivamente el problema.

Los residentes se retiraron con nuevas promesas de coordinación y sin un calendario concreto de obras.

Mientras tanto, permanece pendiente conocer el estado estructural del dique, las intervenciones realizadas durante los últimos cinco años y el proyecto necesario para proteger el sector.

La responsabilidad que no desaparece con una licencia

Cruz Pérez Cuéllar dejó temporalmente la alcaldía para concentrarse en sus actividades políticas rumbo a 2027, pero su licencia no borra los años de administración municipal que lo precedieron.

Gardeno representa una pregunta incómoda sobre las prioridades del Ayuntamiento durante ese periodo: ¿qué se hizo con las advertencias de los vecinos y por qué el riesgo seguía presente cuando llegó la tormenta?

No basta con inaugurar obras ni anunciar inversiones. También es necesario mantener la infraestructura existente, identificar puntos vulnerables y demostrar que las solicitudes ciudadanas reciben seguimiento.

Para llevar…

En Gardeno hubo lluvias extraordinarias, un dique rebasado, viviendas dañadas y familias que aseguran haber alertado del peligro durante años.

También hubo funcionarios discutiendo frente a los afectados y una respuesta municipal que, hasta ahora, no establece cuándo habrá una solución definitiva.

Los vecinos no fueron al Cabildo a buscar protagonistas políticos. Fueron a exigir que sus casas dejen de inundarse.

Y esa exigencia merece algo más que bombas de emergencia, culpas heredadas y otra mesa de trabajo.

Interesante

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