Detrás del Discurso
Exilian a familia del asesino del alcalde de Uruapan: cuando el pueblo hace justicia ante la ausencia del Estado

Paracho, Michoacán.– El linchamiento social volvió a tomar forma en Michoacán. Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, a manos de un joven de 17 años, los habitantes del municipio de Paracho decidieron “exiliar” a la familia completa del agresor, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, quien fue abatido en el lugar de los hechos por la escolta del edil.
El hecho no sólo refleja la violencia desbordada en la región, sino también el fracaso absoluto del gobierno estatal y federal para garantizar justicia, seguridad y orden social.
Ante la ausencia de autoridad, los ciudadanos han optado por aplicar sus propias reglas, mostrando una preocupante deriva hacia la justicia comunitaria sin ley ni derechos humanos.
Mientras las autoridades guardan silencio y se limitan a emitir comunicados vacíos, en Michoacán el miedo gobierna, la violencia manda y el Estado se esconde. La población de Paracho ha dado un ultimátum a la familia del joven para que abandonen el poblado una vez concluidos los rituales funerarios, dejando claro que en esta tierra, la justicia oficial ya no existe.
El caso exhibe una realidad dolorosa: en regiones dominadas por la impunidad, la gente no confía en el gobierno ni en sus instituciones. Lo ocurrido en Paracho no es un acto de justicia, sino el resultado de un Estado que ha renunciado a gobernar.