Se Tenía que Decir
En Juárez se desborda la violencia: Cruz no puede contener lo que él mismo propició

La comisión de delitos de alto impacto, como el homicidio doloso, es apenas la punta del iceberg en las periferias de Ciudad Juárez. En lo que va de julio, 39 personas han sido asesinadas, 22 de ellas en menos de 36 horas.
Los juarenses viven atrapados entre asesinatos y corrupción, generados por la complicidad del alcalde Cruz Pérez Cuéllar con el crirganizado. Pese a la magnitud de los hechos, el narcoalcalde minimiza la violencia con declaraciones cínicas y peligrosas, al asegurar que no hay riesgo para la población civil, atribuyendo los ataques a conflictos entre grupos criminales, por la venta de cristal.
El cinismo
“Estamos trabajando para que esto se mantenga como un tema entre grupos del crimen organizado”,
dijo el depredador fronterizo, CPC
La declaración, además de un acto de cinismo, refleja la complicidad e incompetencia de Pérez Cuéllar.
Las ejecuciones han ocurrido en zonas que, según el propio alcalde, ya estaban identificadas como puntos de narcomenudeo. Lo anterior deja en evidencia que no se están realizando las acciones necesarias para prevenir estos hechos violentos, ¿hablar de emitir recomendaciones públicas o alertas preventivas para la ciudadanía? Lejos de suceder.
¿Omisión o complicidad?
Cruz expone a los juarenses
Frente a los cuestionamientos por la escalada de homicidios, el alcalde descartó suspender los eventos públicos programados para el fin de semana, como conciertos, ferias o actividades deportivas.
“No tenemos ninguna razón para pensar que puedan verse afectados”, declaró Pérez C.
La postura oficial ha generado indignación, ya que pese al número de víctimas, el gobierno municipal mantiene la narrativa de que se trata de una situación contenida “entre ellos”, cuando la realidad es que Juárez entero vive bajo la amenaza constante de la violencia.
Juárez, una ciudad sitiada
Mientras los homicidios y secuestros siguen al alza, empresas cierran, las inversiones disminuyen y la gente vive entre miedo y frustración, el narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar insiste en que Juárez no sufre su desgobierno.
La pregunta sigue en el aire:
¿Cuántos muertos más harán que el alcalde actúe?