Detrás del Discurso
El sexenio de la muerte, el silencio y el fracaso humanitario de Morena

Lo que comenzó como una “transformación” se ha consolidado como la etapa más negra en la historia moderna de México. Las cifras presentadas esta semana no mienten, pero el dolor de las familias pesa más que cualquier gráfica oficial: México es hoy una fosa común a cielo abierto, bajo el cobijo de una indolencia gubernamental que raya en la complicidad.
El Legado de Sangre de López Obrador
El sexenio de Andrés Manuel López Obrador no solo heredó una crisis; la multiplicó. Con una política de “abrazos, no balazos” que sirvió más como una capitulación ante el crimen organizado que como una estrategia de paz, el tabasqueño cerró su administración con más de 52,000 desaparecidos. Bajo su mando, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas (RNPDNO) se convirtió en un campo de batalla de datos donde se intentó, mediante “censos” cuestionables, borrar nombres de la lista para maquillar un fracaso rotundo. Su desprecio por los colectivos de madres buscadoras, a quienes nunca recibió en Palacio Nacional, queda como la cicatriz más profunda de su gestión.
Sheinbaum: El Acelerador de la Tragedia
Si el sexenio anterior fue de negligencia, el inicio de Claudia Sheinbaum es de horror absoluto. En apenas 18 meses, su administración registra 50,026 desapariciones. La matemática es aterradora: bajo el gobierno de la “continuidad“, desaparecen 91 personas al día. Sheinbaum ha optado por la tecnocracia de la desaparición, clasificando miles de casos como “datos insuficientes” o “indicios de localización” para evadir la responsabilidad del Estado. Mientras el discurso oficial habla de una “estrategia nacional de búsqueda“, la realidad en las calles muestra que el control territorial está en manos de quienes arrebatan vidas, no de quienes deben protegerlas.
La ONU Condena la “Impunidad Estructural”
La comunidad internacional ha dejado de observar con cautela para pasar a la condena abierta. En su informe más reciente, el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED) y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU emitieron una resolución histórica contra el Estado mexicano.
El organismo internacional denunció la “impunidad estructural” que impera en los gobiernos de Morena, señalando que la falta de coordinación entre fiscalías y la militarización de la seguridad pública solo han profundizado la crisis. La ONU fue tajante: México ha fallado en cumplir con las recomendaciones básicas de búsqueda e identificación humana. El organismo condenó la “revictimización” de las familias por parte de ambos mandatarios y exigió detener el desmantelamiento institucional de los centros de identificación forense.
Un Estado Ausente
México no solo padece una crisis de seguridad; padece una crisis de humanidad en su cúpula de poder. Entre la cerrazón de López Obrador y la inoperancia estadística de Sheinbaum, hay más de 132,000 familias que no tienen nada que celebrar. El “humanismo mexicano” que pregonan desde el púlpito presidencial termina donde empieza la tierra removida de las fosas clandestinas.
Hoy, México no es el país de la esperanza, sino el país donde buscar a un hijo es una sentencia de muerte y donde el gobierno prefiere administrar el olvido antes que procurar justicia.