Se Tenía que Decir

El narco cobra sus acuerdos: Cártel de Sinaloa amenaza al gobierno morenista de Zacatecas y al Ejército Mexicano

Una facción del Cártel de Sinaloa se atribuyó la masacre de diez hombres, aseguró que actuó “por encargo” y exigió al gobernador David Monreal respetar presuntos pactos entre su gabinete y la organización criminal. El video es auténtico; las acusaciones contra el gobierno todavía deben investigarse.

El problema ya no es que el crimen organizado desafíe al gobierno.

El problema es que ahora le reclama públicamente el cumplimiento de acuerdos.

Un grupo de aproximadamente veinte hombres encapuchados y armados, identificado en el video como parte de las facciones de Los Mayos y Los Cabrera, se adjudicó el asesinato de diez personas en Zacatecas y lanzó amenazas directas contra el gobernador morenista David Monreal Ávila.

La autenticidad de la grabación fue confirmada por fuentes del oficialismo consultadas por El País. La autoría criminal se desprende de la manta con las siglas C.D.S. M-F, de la identidad proclamada por los propios hombres y del contenido del mensaje. Eso confirma la existencia del video, aunque no acredita por sí mismo que los supuestos acuerdos con el gobierno sean reales.

La diferencia es fundamental.

El video es auténtico.

Las acusaciones que contiene deben ser investigadas.

“Ahí está lo que nos encargó”

La frase más grave de toda la grabación no es una amenaza de muerte.

Es una aparente rendición de cuentas:

“Le pedimos a usted, señor gobernador David Monreal, que cumpla y respete los acuerdos que tiene su gabinete con nuestra organización, ya que por nuestra parte estamos cumpliendo. Y para muestra, ahí está lo que nos encargó”.

Los criminales no hablan como fugitivos.

Hablan como una contraparte que exige el cumplimiento de compromisos.

Tampoco presentan la matanza como una reacción improvisada. La describen como un “golpe de autoridad” contra personas que supuestamente no respetaron las reglas impuestas por su organización.

En otras palabras, el cártel pretende exhibirse como un poder capaz de:

  • imponer normas;
  • ejecutar castigos;
  • aceptar encargos;
  • reclamar compromisos;
  • amenazar al gobernador;
  • desafiar abiertamente al Ejército.

No se trata únicamente de propaganda criminal.

Es la representación pública de un poder paralelo que se siente autorizado para hablarle de tú a tú al Estado.

Diez asesinados y cinco cuerpos colgados

La masacre estremeció a Zacatecas por su brutalidad.

Diez hombres fueron privados de la libertad antes de ser asesinados. Cinco de los cuerpos aparecieron colgados de un puente vehicular y los demás fueron abandonados en distintos puntos de los municipios de Pánuco, Sain Alto y Morelos.

Entre las víctimas se encontraban un exalcalde, funcionarios municipales y empresarios.

La Fiscalía estatal mantiene entre sus líneas de investigación posibles actos de extorsión y la eventual colusión de servidores públicos. Hasta ahora no se han reportado detenciones por el multihomicidio.

Después de la masacre fueron desplegados más de 400 elementos del Ejército, la Guardia Nacional y corporaciones estatales.

La reacción llegó después de los cadáveres.

El cártel respondió burlándose del despliegue.

Amenaza directa a Monreal y al Ejército

En el video, la organización criminal amenaza al gobernador David Monreal, a sus familiares y a las corporaciones que supuestamente participan en los presuntos pactos.

También dirige insultos y amenazas al general Porfirio Fuentes Vélez, comandante interino de la V Región Militar y responsable de operaciones en Zacatecas y otros estados del occidente del país.

El mensaje intenta demostrar que el grupo no teme al despliegue federal y que considera su estructura suficientemente sólida para resistir detenciones o abatimientos.

La organización también amenaza a ciudadanos, familiares de las víctimas y a quienes pretendan enfrentarlos.

El mensaje es brutalmente claro:

El cártel pretende decidir quién protesta, quién gobierna, quién sobrevive y qué acuerdos deben cumplirse.

México estará frente a una crisis institucional de dimensiones enormes.

En cualquier escenario, el silencio favorece al cártel.

¿Quién gobierna realmente Zacatecas?

Durante años, Morena construyó su discurso alrededor de una supuesta superioridad moral.

Prometió separar al poder político del poder económico y terminar con la corrupción de los gobiernos anteriores.

Ahora, bajo un gobierno morenista, un cártel se presenta ante el país como si fuera socio, contratista, policía, tribunal y verdugo.

No está pidiendo permiso.

Está cobrando.

No está negociando en secreto.

Está reclamando públicamente.

No amenaza únicamente a un mandatario.

Amenaza a las instituciones del Estado mexicano mientras asegura que existen acuerdos con quienes deberían combatirlo.

Ese es el daño más profundo para Morena.

No que sus adversarios la llamen “narcopartido”.

Que una organización criminal se sienta con la confianza suficiente para hablar públicamente de pactos, encargos y compromisos con un gobierno emanado de Morena.

Para llevar…

La masacre de Zacatecas ya era una atrocidad. El video la convirtió además en una crisis política.

Una facción del Cártel de Sinaloa se atribuye diez asesinatos, asegura que actuó “por encargo” y exige al gobernador David Monreal respetar presuntos acuerdos con su organización. Las acusaciones todavía deben probarse, pero el mensaje existe, es auténtico y no puede ser barrido debajo de la alfombra.

Morena prometió separar al crimen del poder.

En Zacatecas, el crimen habla como si tuviera línea directa con Palacio de Gobierno.

Cuando el narco deja de esconderse y comienza a cobrar acuerdos frente a las cámaras, las preguntas se vuelven muy, pero muy incómodas.

Interesante

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