Morena vs. Morena
El karma digital de Martín Arellano: defensor de la 4T que “infartaba” a sus adversarios, muere por infarto ante negligencia del IMSS

En redes sociales se multiplican los señalamientos sobre el irónico destino de Martín Arellano Solorio, periodista identificado como férreo defensor de la 4T.
Arellano, que falleció la madrugada del 5 de septiembre de 2025 tras un cuadro de infarto e insuficiencia cardiaca, había hecho del término “infarto” una de sus armas predilectas para descalificar a quienes no coincidían con él.
Basta revisar algunos de sus tuits:
- Contra Lilly Téllez, escribió en 2022: “A @LillyTellez le va a dar un infarto”.
- A Claudio X. González, en 2023: “Pobre Claudio X, le va a dar un infarto”.
- Incluso se burló de Manuel Clouthier: “Ya te lees Manuel? Te va a dar un infarto”.
- Y en 2023, respondiendo a otra usuaria, ironizó: “No pidas que sufran, con un infarto y ya”.
El karma digital alcanzó a Arellano: él mismo documentó en vivo su sufrimiento, al denunciar públicamente que padecía síntomas de infarto sin recibir la atención médica adecuada del IMSS. Horas después, murió en una camilla de pasillo, convertido en víctima del sistema que defendió con tanto ahínco.
De la burla al epitafio
Lo que alguna vez escribió como mofa hoy se lee como una profecía autocumplida. El periodista que quiso “infartar” a sus adversarios terminó siendo derrotado por la misma enfermedad que usó como insulto político.
Negligencia y precariedad del IMSS
El caso de Arellano también desnuda las carencias del sistema de salud en México. Mientras la 4T presume avances, la realidad muestra hospitales sin capacidad de respuesta, protocolos ineficaces y pacientes abandonados en pasillos. La muerte de un periodista defensor del régimen se vuelve testimonio de esa negligencia institucional.
IMSS defiende actuación en la “atención” de Martín Arellano
Tras la muerte de Arellano, el IMSS emitió un comunicado en el que defendió su actuación y afirmó que el periodista recibió atención médica adecuada y que el protocolo “Código Infarto” fue activado.
La doctora Felicitas Obeso Aguirre, directora del Hospital General de Zona No. 3 del IMSS, presentó en orden cronológico una versión de cómo atendieron a Arellano. Sin embargo, esta presentó discrepancias con lo narrado por el periodista, lo que generó una ola de críticas en plataformas digitales.
Implicaciones
- Para la oposición, su caso es un boomerang político: la paradoja de un defensor ciego de la 4T que murió exhibiendo las fallas de su gobierno.
- Para el oficialismo, se trata de un episodio incómodo, pues muestra a un aliado convertido en víctima del sistema de salud que tanto defendió.
- En lo digital, sus tuits no perdonan: quedan como epitafio de soberbia, símbolo de un discurso que regresó con fuerza contra quien lo pronunció.
El desenlace de Arellano evidencia que la polarización no solo desgasta la vida pública: también oculta la realidad de un país donde la negligencia médica del IMSS bajo la 4T cobra vidas sin distinción de banderas políticas.