El Circo Electoral
Diputado de Morena se “enlista” en el ejército para defender a Morena

En un acto más cercano al simbolismo político que a una estrategia de defensa nacional, el exdiputado local de Morena en Chihuahua, David Óscar Castrejón Rivas, acudió a la Quinta Zona Militar para entregar un escrito en el que manifiesta su supuesta disposición de colaborar con el Ejército mexicano ante una hipotética invasión de Estados Unidos, escenario que actualmente no cuenta con sustento diplomático ni militar.
El propio Castrejón difundió el documento en redes sociales, donde asegura estar listo para participar tanto en tareas administrativas como en funciones militares, pese a que no existe conflicto armado, no hay declaratoria de emergencia nacional y tampoco una convocatoria oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para el reclutamiento de civiles.
El exlegislador justificó su acción a partir de declaraciones provenientes de sectores políticos estadounidenses que, según su interpretación, podrían derivar en una intervención terrestre bajo el argumento del combate al narcotráfico. Sin embargo, especialistas en relaciones internacionales y seguridad coinciden en que no existen señales reales de un conflicto bélico entre México y Estados Unidos, más allá de tensiones discursivas recurrentes en temas como migración y seguridad.
En su escrito, Castrejón recuerda haber cumplido con el Servicio Militar Nacional y afirma que su postura responde al deber de “defender a la patria”, además de expresar respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien dice apoyar ante cualquier amenaza externa. No obstante, el gesto ha sido interpretado por amplios sectores como un acto propagandístico, más orientado a la construcción de una narrativa política que a una contribución efectiva a la defensa nacional.
Las reacciones en redes sociales reflejaron esta división: mientras algunos usuarios aplaudieron el acto como una muestra de patriotismo, otros lo calificaron como una acción innecesaria, exagerada y carente de efectos legales o prácticos, al no existir condiciones que justifiquen una movilización ciudadana de carácter militar.
Hasta el momento, la Secretaría de la Defensa Nacional no ha informado si la solicitud será considerada ni si existe algún mecanismo para atender este tipo de manifestaciones individuales fuera de un contexto de crisis nacional, lo que refuerza la percepción de que el acto se limita al terreno de lo simbólico y mediático.
En un país golpeado por problemas reales de seguridad interna, violencia y debilitamiento institucional, la escena deja una pregunta abierta: ¿se trata de un genuino compromiso con la soberanía nacional o de un episodio más de política performativa diseñada para las redes sociales?