El Circo Electoral

Del bache al discurso: Cruz recorre Chihuahua para “diagnosticar” lo que no resolvió en Juárez

El chapulín y mañoso narcoalcalde morenista, Cruz Pérez Cuéllar, salió a “diagnosticar” a Chihuahua desde la carretera. Dijo que el estado carece de una política de desarrollo regional, que se gobierna “por inercia” y que falta una estrategia que atienda las diferencias entre la sierra, el centro-sur y el noroeste.

El discurso suena técnico. Suena “estadista”. Suena a que ya se subió al papel de coordinador del estado.

El problema es el contexto: no lo dice como analista. Lo dice como alcalde… y lo dice después de meses de recorridos fuera de Juárez, en pleno clima sucesorio.

Lo que realmente está construyendo no es un plan. Es una narrativa: “Chihuahua está atrasado porque no se coordina con la federación… y la solución soy yo”.

La coartada perfecta: “falta coordinación federal”

Cruz afirma que fortalecer la coordinación federal en Chihuahua es “clave” y que desde 2018 no se ha consolidado una relación efectiva entre Gobierno del Estado y Federación, lo que habría limitado infraestructura y desarrollo.

Aquí está el truco: cuando un aspirante quiere venderse como “puente”, primero necesita inventar un villano. En este caso, el villano es “la falta de estrategia estatal” y “la falta de coordinación”.

Así, la campaña se vuelve “diagnóstico” y el proselitismo se vuelve “agenda regional”.

Camargo–Ojinaga: el ejemplo útil para el guion

Para apuntalar su relato, Cruz puso sobre la mesa la carretera Camargo–Ojinaga como muestra de conectividad deficiente que frena comercio exterior y exportación.

No es que la carretera no importe. Importa.
Lo filoso es el uso político: esa mención sirve para que el alcalde se presente como el hombre que “sí entiende el estado” y “sí sabe dónde están los rezagos” porque “ya recorrió” municipios.

Ese es el formato de precampaña más viejo del manual: gira + diagnóstico + promesa de coordinación + foto + nota.

La contradicción que lo hunde: “colaboración” afuera, abandono adentro

Cruz pide que el camino no sea confrontación, sino colaboración, para atraer recursos y mejorar competitividad.

Perfecto. Ahora la pregunta que Juárez se hace sola:
¿por qué esa urgencia de “agenda regional” aparece cuando se trata del estado… y Juárez sigue arrastrando lo básico, LO MISMO Y DE MAL EN PEOR!?

LUZ DE LA CALLE, OBSCURIDAD DE SU CASA

La realidad municipal no se arregla con discursos de “vocaciones productivas”. Se arregla con resultados verificables: vialidades, servicios, seguridad, mantenimiento. Incluso desde la tribuna estatal se ha señalado el rezago de mantenimiento de vialidades en Juárez como un reclamo directo al gobierno municipal.

Ese es el corazón del cinismo: Cruz pretende dar cátedra de desarrollo regional mientras su municipio sigue viviendo la factura diaria.

De alcalde a aspirante: el cambio de máscara

Esta semana no vimos un alcalde hablando de infraestructura; vimos un aspirante construyendo un relato: “Chihuahua está mal administrado”, “no hay estrategia”, “se gobierna por inercia”, “yo puedo coordinar con la federación”.

La pregunta real no es si Chihuahua necesita estrategia. Claro que sí.
La pregunta es: ¿por qué el alcalde de Juárez se está vendiendo como el coordinador del estado mientras la ciudad que todavía gobierna, sigue exigiendo lo elemental? o ¿estamos mejor que cuando estábamos peor? Al grado de extrañar a Teto y Peña, así de baja dejas la vara…

Para llevar…

Cruz no descubrió el rezago regional: lo está usando. Presenta diagnósticos correctos con intención incorrecta: convertirse en “solución” rumbo a 2027. El guion es transparente: culpar al estado, invocar coordinación federal, exhibir carreteras y “vocaciones productivas”, y colocarse como el puente indispensable. La severidad del juicio es simple: quien no puede sostener su casa no debería andar repartiendo planos de arquitectura en casa ajena.

Interesante

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