Detrás del Discurso

Cruz va contra la presencia del Ejército: afecta a sus intereses personales


Mientras la violencia da señales de contenerse gracias a los operativos del Ejército y la Guardia Nacional, el narcoalcalde Cruz Pérez Cuéllar volvió a ponerse del lado equivocado: exige que las fuerzas federales se retiren de la ciudad.

Los números que no mienten

Hasta la mañana del lunes 13 de octubre, se tenían contabilizados 24 homicidios en lo que va del mes, para un total de 783 asesinatos registrados en Ciudad Juárez durante 2025, según cifras oficiales.

De acuerdo con los reportes de la Fiscalía de Distrito Zona Norte, los operativos mixtos han comenzado a rendir resultados: solo dos homicidios se registraron durante el fin de semana —uno el sábado y otro el domingo—, un descenso considerable respecto a semanas anteriores.

Pero en lugar de reconocer el esfuerzo federal, Pérez Cuéllar envió una carta al Ejército exigiendo que se retiren los retenes y la presencia militar.

¿A quién le estorba el Ejército?

El alcalde aseguró que “los retenes militares no sirven de nada y solo molestan a los ciudadanos”, y que “los delincuentes los evaden”.

En sus palabras:

“Ni modo que el malandro diga, mira me voy a formar en el retén para que me agarren, pues si ven retenes ellos buscarán otras vías de acceso”.

Sin embargo, detrás de esta postura surge la pregunta clave:
¿A quién perjudica realmente la presencia del Ejército en Juárez?

Complicidad evidente

Fuentes dentro de la Mesa de Seguridad señalan que los operativos federales han interferido con estructuras de crimen organizado que operan libremente bajo la administración municipal.

Pérez Cuéllar, lejos de respaldar los esfuerzos para contener la violencia, defiende los intereses de quienes prefieren una ciudad sin vigilancia, donde el tránsito de armas, drogas y personas continúe sin obstáculos.

“Yo no estoy de acuerdo con estos dos retenes, bueno, con ningún retén. En estos cuatro años no hemos promovido los retenes”,
—Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Juárez.

La ciudad reacciona

Las declaraciones del alcalde provocaron indignación entre ciudadanos y colectivos de seguridad, quienes interpretan su exigencia como una señal de complicidad con los cárteles.

El Ejército y la Guardia Nacional representan la última línea de contención ante el dominio criminal que asfixia a Juárez. Exigir su retiro no solo es irresponsable: es una declaración de lealtad al narco.


Para llevar…

Mientras el Ejército busca contener la violencia, el narcoalcalde defiende los intereses de los criminales.
Su prioridad no es la seguridad de los juarenses, sino garantizar que sus patrones puedan seguir operando sin estorbo.

En Juárez, los retenes estorban… pero solo a los que tienen algo que esconder.

Interesante

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