Detrás del Discurso

Cruz niega al CJNG, pero la DEA lo ubica con “presencia dominante” en Chihuahua

Mientras Cruz Pérez Cuéllar insiste en que en Ciudad Juárez “no hay indicios” de operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), reportes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) colocan a Chihuahua dentro del mapa de entidades con presencia significativa/dominante del grupo criminal. La contradicción no es menor: en una ciudad frontera, negar no es estrategia; es control de daños.

Juárez según Cruz: “no hay indicios”

En conferencia semanal, el alcalde sostuvo que no existe información que confirme operación del CJNG en Juárez y que, si hubiera datos, su gobierno sería el primero en informarlo.

Chihuahua según EE.UU.: presencia relevante y alianzas criminales

De acuerdo con la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2025 (NDTA) de la DEA, el CJNG aparece como una organización transnacional con amplia capacidad operativa y expansión internacional, y el informe incluye mapas de operación donde se señala presencia significativa en múltiples estados mexicanos, entre ellos Chihuahua.

La investigación publicada por La Verdad Juárez va más allá: señala que el CJNG mantiene una “presencia dominante” en Chihuahua y que su fuerza en el estado se apoya en una alianza con La Línea, estructura vinculada al Cártel de Juárez, para el suministro y tráfico de drogas (incluyendo fentanilo, metanfetamina y cocaína) hacia la ruta Juárez–El Paso.

Punto clave: No siempre se trata de “una célula con firma pública” en cada municipio; la presencia puede operar como logística, alianzas, proveeduría y rutas, especialmente en corredores fronterizos.

El contexto: violencia nacional y alerta

La discusión ocurre en un momento de alta tensión por la ola de violencia nacional ligada a operativos recientes contra el CJNG, reportados ampliamente en medios internacionales.
En Chihuahua, autoridades estatales han declarado sesiones permanentes de coordinación ante posibles efectos en la entidad, según reportes locales.

Lo que queda expuesto: el “punto ciego” de Cruz

Si EE.UU. coloca al CJNG con presencia relevante en el estado y existen reportes de alianzas operativas en el corredor Juárez–El Paso, entonces la frase de Cruz (“no hay indicios”) no tranquiliza: huele a negación/colusión institucional.

Porque una de dos:

  • o el gobierno municipal no tiene control real de la información y opera a ciegas,
  • o sí lo sabe, pero prefiere minimizar para no reconocer el tamaño del riesgo.

En ambos escenarios, el resultado es el mismo: en Juárez quedamos expuestos.

Lo mínimo exigible: evidencia pública y rendición de cuentas

Si el alcalde descarta “indicios”, lo mínimo es que lo sostenga con transparencia verificable:

  • ¿Qué reportes revisa el municipio y con qué metodología?
  • ¿Qué coordinación real existe con federación/estado para identificar presencia y alianzas?
  • ¿Cuántas detenciones, aseguramientos o investigaciones ligadas a redes CJNG han cruzado por la región?
  • ¿Qué evaluación oficial existe sobre vínculos operativos en rutas transfronterizas?

Sin eso, el “no hay indicios” se convierte en frase política, no en diagnóstico de seguridad.

Para llevar…

En Juárez, las organizaciones criminales no piden permiso para operar: aprovechan vacíos, alianzas y rutas. Por eso negar sin datos es una irresponsabilidad. Cuando el alcalde insiste en que “no hay indicios” mientras Estados Unidos coloca al CJNG con presencia relevante en Chihuahua, el mensaje para los juarenses no es de calma: es de alarma.

Los juarenses estamos hartos de los discursos. Necesitamos verdad, control territorial y resultados.

Interesante

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