Detrás del Discurso
Crónica de un informe fallido: Cruz PRESUME MENTIRAS, mientras vemos y vivimos la realidad de un Juárez más JODIDO

Mucha expectativa se tenía este fin de semana previo al informe de Cruz Pérez Cuéllar, el narco alcalde de Ciudad Juárez. La pregunta era obligada: ¿qué iba a informar el edil morenista?
En un recuento de los ocho meses que rinde en su informe, pasó dos fuera de la ciudad. El resultado: Juárez más jodido, sumido en la corrupción, la inseguridad, la violencia, los secuestros, la trata y los homicidios.
Nada que presumir en seguridad. Nada que presumir en lo económico. Juárez enfrenta una ola de desempleo porque muchos negocios y comercios han cerrado ante las pésimas condiciones de seguridad.
La realidad golpeó a su discurso: a 48 horas del evento, la ciudad registró 9 homicidios ligados al narco, que impone sus reglas en la frontera.
La farsa del informe
Cínico, Pérez Cuéllar reconoció el “trabajo” de la policía municipal en su verbena popular. ¿En serio?
Los juarenses saben que la corporación está al servicio del crimen organizado, con sicarios y narcomenudistas dentro de sus filas. Eso pone en riesgo la integridad, honorabilidad y hasta la vida de los pocos agentes que verdaderamente son policías al servicio de la ciudad.
“Aquí está el cambio y vamos por más”, soltó el edil en un mensaje público plagado de mentiras.
La más grande de todas: que Juárez ha cambiado positivamente. La realidad es que Juárez ha empeorado en todos los rubros sociales y económicos.
“¡Vamos por más!”, dijo Pérez Cuéllar. La frase se escuchó como una amenaza. Al depredador de Juárez no le basta con tener a la ciudad en ruinas: la ha puesto en la cima nacional de homicidios y feminicidios, con un Chihuahua en los primeros lugares de inseguridad por su culpa.
El músculo electoral disfrazado de informe
Pérez Cuéllar presumió que a su informe asistieron 25 mil personas.
Una cifra faraónica y excesiva, más propia de un mitin electoral que de un ejercicio de rendición de cuentas. El mensaje fue claro: mostrar músculo político rumbo al 2027, usando la estructura municipal y el dinero de los juarenses para proyectarse como candidato a la gubernatura.
El coro de la gente
Ante la falta de logros y la entrega de Juárez al narco, no quedó más a los asistentes que cantarle al alcalde el éxito de Cañaveral:
“No te voy a perdonar, no te voy a perdonar, por lo que tú hiciste conmigo, tú lo tendrás que pagar.”
El eco fue claro: el narco alcalde tendrá que pagar en las urnas del 2027 lo que ha hecho con Juárez.