Morena vs. Morena
Ariadna con Duartistas muestra músculo en la 4T; Cruz, cada vez más solo

Mientras cientos de familias damnificadas en Juárez siguen esperando apoyo tras las lluvias, la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, y la delegada estatal Mayra Chávez reaparecieron este fin de semana… pero no para traer despensas ni brigadas médicas. Lo hicieron para hacer grilla.
En un encuentro en la ciudad de Chihuahua que parecía más un pase de lista político, Ariadna y Mayra reunieron a diputados locales encabezados por Cuauhtémoc Estrada, funcionarios federales de Bienestar, regidores, líderes de colonias que están en su nómina y hasta uno que otro aspirante a candidato que se coló a ver qué sacaba. Solo les faltó César Duarte, porque ahí andaba hasta Brenda Ríos.
“Bienestar” para la política, no para la gente
En Juárez, las colonias afectadas por las lluvias no han recibido ni una sola despensa del gobierno de Claudia Sheinbaum. Ni las enfermeras del programa “Médico a tu casa” han aparecido. Pero los juarenses no olvidan que antes del 2 de junio sí fueron visitados para entregarles acordeones y decirles por quién votar en la elección judicial.
Cruz, aislado
Mientras tanto, el alcalde más viajero que ha tenido Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, también estuvo este fin de semana en la capital, pero no se reunió con Ariadna. Todo indica que hay un distanciamiento desde la elección judicial, cuando el narcoalcalde jugó sus propios intereses y dejó de lado a los de Bienestar.
Incluso Antonio Domínguez Alderete, ex pupilo de Pérez Cuéllar, apareció en la reunión con Ariadna alineado con la mandamás del Bienestar, luego de ser defenestrado en el Ayuntamiento juarense por el escándalo de la casa de cambio del Chamizal.
Damnificados olvidados
En Juárez, cientos de familias siguen esperando apoyo. Quizás tengan que gestionar con César Duarte para que Ariadna y Mayra se apiaden y envíen a las zonas afectadas los programas federales que tanto promocionan en tiempos de campaña.
Mientras tanto, la fractura en Morena Chihuahua es evidente: Ariadna y Mayra muestran músculo político con el respaldo de duartistas, y Cruz sigue jugando su propia partida.